¿Qué son los lunares? ¿Hay que eliminarlos o no? Esta es a eterna pregunta

Los lunares, conocidos médicamente como nevus melanocíticos, son crecimientos de la piel extremadamente comunes y están presentes en casi todas las personas sin generar preocupación. Pero, ¿es correcto ignorarlos? ¿Deberían eliminarse o no? Esa es la pregunta que nos hacemos siempre… Veamos qué son realmente estos lunares y cómo convivir con ellos.

Existen nevus congénitos y adquiridos. Presentan una gran variedad de características y pueden aparecer a cualquier edad. Sí, a veces, se trata de un atractivo pequeño lunar cerca de la boca, pero en otras ocasiones puede causar molestias estéticas. Con el tiempo, un lunar que era tan mono puede convertirse en una “verruga” mucho menos atractiva, que crece aumentando la asimetría del rostro. La mayoría de los lunares son benignos, pero si se dañan, especialmente en zonas donde es difícil notar la herida (como la espalda, el cuero cabelludo, la zona de afeitado o la planta del pie), pueden desencadenar un proceso anormal de crecimiento celular y transformarse en un enemigo mortal: el melanoma. Además, no solo una lesión física puede provocar esta transformación. La exposición al sol sin una adecuada protección, especialmente en personas de fototipos claros (piel blanca y pecosa que se quema fácilmente al exponerse al sol), multiplica el riesgo de melanoma.

Por supuesto, el melanoma también puede aparecer espontáneamente, pero surge con mayor frecuencia a partir de la transformación de un lunar con signos de anomalía, un aspecto bien conocido por los especialistas. No en vano, en casi todos los países desarrollados se celebra anualmente el «Día de Diagnóstico del Melanoma» para detectar lunares atípicos (o displásicos) y melanomas en etapas tempranas. No es necesario que vayamos corriendo a eliminar todos los lunares, especialmente si tenemos muchos. Lo más importante es realizar un control una vez al año, extirpar aquellos que presenten signos de anomalía y vigilar el resto. Si un lunar se inflama a causa de una lesión, no hay que demorar la decisión: nadie nos podrá garantizar que no pasará nada. Nunca se sabe cómo reaccionará un lunar inflamado. Si se daña, ¡hay que eliminarlo de inmediato.

Si tu lunar cambia de color, tamaño o si se vuelve irregular, ¡acude a una consulta médica sin más tardar!

¿Por qué? El hecho es que el riesgo de desarrollar un melanoma aumenta precisamente en estos casos.

El melanoma es una de los crecimientos malignos más agresivas y rápidas, con un pronóstico muy desfavorable y una alta tasa de mortalidad. La eliminación temprana de un nevus peligroso o de un melanoma en fase inicial, cuando las células tumorales aún se encuentran en las capas superficiales de la piel y no han producido metástasis, puede salvar vidas.

La extirpación de nevus se realiza bajo un estricto control histológico (un estudio microscópico del tejido extirpado para un diagnóstico preciso).

Existen muchos mitos erróneos y peligrosos sobre la eliminación de este tipo de crecimientos. Creer en ellos puede hacerte perder un tiempo valioso. El mito más común es pensar que es mejor no tratar los lunares para evitar problemas. Esto es completamente falso: lo peligroso es dañarlos, no extirparlos.

Algunos lunares también causan molestias estéticas, sobresalen de la piel molestan a la hora de hacer deporte, darte un masaje o tratamientos de spa.

Durante la consulta inicial en nuestra clínica, los especialistas evaluarán la necesidad de eliminar el lunar que te incomoda y te asesorarán sobre el mejor momento y método para hacerlo.

Para un diagnóstico preciso, utilizamos el método de dermatoscopia. La eliminación de la lesión es completamente indolora y se realiza mediante coagulación láser o plasma frío, según las indicaciones.

Además de los lunares (nevus), existen otros tipos de crecimientos de la piel. En la mayoría de los casos, son benignos, pero pueden ser molestos y antiestéticos.

Las verrugas (papilomas), acrocordones y queratosis son crecimientos benignos de la piel de origen vírico. Se recomienda su eliminación tanto por razones estéticas como para prevenir su propagación. No esperes a que aumenten de tamaño o se multipliquen. Suelen dañarse fácilmente y dan a la piel un aspecto descuidado y poco saludable.

La eliminación de lunares no deja casi cicatrices y es totalmente seguro. Durante el tratamiento, se aplica anestesia local para garantizar una experiencia indolora y obtener un excelente resultado.